Describe el punto de partida
Documenta cómo trabajas hoy y dónde aparecen dificultades. Un ejemplo real de un pedido, una consulta o un reporte suele ser más útil que una lista extensa de funcionalidades.
Identifica usuarios y responsabilidades
Distingue quién consulta, quién modifica y quién aprueba información. Dos personas pueden usar el mismo sistema con permisos y objetivos diferentes.
Separa lo esencial de lo posterior
Define qué debe funcionar en la primera entrega y qué puede esperar. Para cada función escribe cómo comprobarás que está terminada: qué acción realiza el usuario y qué resultado debe obtener.
Incluye las dependencias
Relaciona contenidos, accesos, sistemas externos y responsables de revisión. La propuesta debe indicar quién aporta cada elemento y cómo afecta al cronograma. Incluye también soporte, capacitación y condiciones de entrega.

